
Co-diseñando una agenda de monitoreo socioambiental: ruido, olores ofensivos y calidad del aire
En Cambio Sostenible no nos detenemos ante la impunidad por la superación de los niveles permitidos por la OMS en calidad del aire y de la norma ambiental vigente en lo concerniente al componente del aire, que también es ruido y olores ofensivos, también es calidad de vida y bienestar.
¿Qué estamos haciendo?
- Diagnosticando con comunidades – Escuchamos y documentamos las afectaciones reales que enfrentan los territorios por la contaminación.
- Revisando normativa y jurisprudencia ambiental – Analizamos el marco legal vigente, como la Resolución 1541 de 2013 y el Protocolo para el Monitoreo, Control y Vigilancia de Olores Ofensivos (Resolución 2087 de 2014), que establecen los procedimientos para evaluar molestias por olores y exigir a las empresas generadoras la implementación de Planes de Reducción de Impactos por Olores Ofensivos (PRIO).
- Organizándonos y formulando proyectos – Desde lo comunitario, diseñamos estrategias de monitoreo participativo y exigibilidad de derechos.
- Buscando incidir por el derecho al ambiente sano – Porque la contaminación no es solo un problema técnico: es una violación a los derechos humanos.
El contexto:
En Colombia, el monitoreo de aire y ruido se realiza para identificar fuentes de contaminación y evaluar su impacto en la salud de la población. Este proceso permite a las autoridades tomar medidas preventivas y correctivas que mejoren la calidad de vida y el entorno.
La contaminación no es inevitable: es una decisión política y las comunidades tenemos la capacidad y el derecho de monitorear, denunciar y exigir un ambiente sano.
Kenny Espinoza
Co-director
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