
En el Vichada pueblos Piapoco, Jiwi y Sikuani exigen respuestas
En Cumaribo una movilización indígena por la La vida, el territorio y la dignidad
Desde el pasado 23 de abril se ha instalado una Minga Indígena entre los pueblos originarios Piapoco y Sikuani en el municipio de Cumaribo (Vichada) por la exigibilidad de una salud digna, vías, educación y transporte en sus comunidades. Las tensiones se han agravado entre instituciones indígenas y autoridades gubernamentales por el incumplimiento reiterado de compromisos dejados en mesas previas y por las acciones que están realizando entidades con la revisión de linderos adelantados por la Agencia Nacional de Tierras (ANT) y el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), que esta generando confusiones y preocupaciones por las decisiones unilaterales que están tomando tales entidades en territorio ancestral.
La minga será indefinida y a la fecha de este artículo (un mes después de instalada la minga no se han llegado a acuerdos).
En Puerto Carreño, el pueblo Jiwi en crisis y abandono, sin agua y amenazados por desalojo.
El pueblo plurinacional Sikuani que por la tensión geopolítica de los últimos años ha sido fragmentado y discriminado por origen/nacionalidad, siendo una distinción más local el definir a la comunidad Jiwi como de origen venezolano y la Sikuani colombiana, la que representa segregación, estigma y discriminación. La comunidad Jiwi se encuentra excluida en la ciudad por su vulnerabilidad socioeconómica, subsiste de la solidaridad de la comunidad local y campesina, y ahora una gran parte de su comunidad vive en predios del Estado dedicados para proyectos de energía solar, los CINER – Centro de Investigación en Energías Renovables, que alguna instituciones catalogan como «invasión» a la propiedad privada y por tanto deben «desalojar», por otro lado hay posiciones preocupantes como la de la Defensoría del pueblo que califica como indignas las condiciones a las que se vieron empujadas las comunidades a habitar el lugar y además, saciar su hambre de desechos del botadero de basura.
Un asunto sistémico y complejo por intervenir.
Desde la Corporación Cambio Sostenible hacemos un llamado a las instituciones estatales, carteras de gobierno y cooperantes por hacer presencia el territorio del Vichada y acompañar y garantizar los derechos fundamentales de los pueblos originarios, y ofrecer rutas de atención sin distinción por etnia, edad, origen o nacionalidad, el abordaje ancestral y enfoque de derechos debe ser la prioridad ante la segmentación occidental y colonial que hemos heredado. Así como fortalecer financieramente las instituciones de salud y de apoyo social para que se superen los retos de saneamiento, salud pública, seguridad y justicia para esta población de protección especial a nivel constitucional.
En Cambio Sostenible somos conscientes que Colombia habita condiciones desiguales y estructurales en sus regiones más apartadas del centro. Es por ello que reiteramos y visualizamos los retos prioritarios para las comunidades indígenas Jiwi.
- Acceso a agua potable: Dependen de un pozo artesanal sin método de desinfección
- No tienen alcantarillado ni forma de separar desechos, por lo que algunas veces optan por quemar los residuos y alejar vectores de sus hogares
- Crisis en nutrición y atención básica en salud
- Necesidad de formación ambiental y reconexión con valores ancestrales
- Estrategia amplia de reducción de la xenofobia hacia los pueblos pluriétnicos con origen diferente al colombiano dirigida a instituciones y comunidad local.
El dolor de ver la desigualdad no puede dejarnos inertes, es hora de actuar, acompañemos a los pueblos originarios y traslademos sus peticiones al Estado colombiano.
Escribió para Cambio Sostenible,
Francisco Rigual
Coordinador del área de Derechos Humanos
Corporación Cambio Sostenible
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