
Organizaciones étnicas fortalecen sus capacidades para proteger el espacio cívico en Bogotá
Bogotá siendo una ciudad construida desde diferentes visiones, voces, saberes, identidades y aportes. Por tanto, los indígenas y la población Negra, Afrodescendiente, Raizal y Palenquera (NARP) desde su participación e incidencia es fundamental en construcción en la capital del territorio colombiano
Por tanto, en el marco del proyecto Compromiso Cívico Digital, organizaciones indígenas y NARP participaron en un espacio de encuentro y reflexión en Bogotá, orientado a fortalecer sus capacidades para identificar y responder a las amenazas que pueden afectar su participación, liderazgo y trabajo comunitario.
Ante ello, las organizaciones, sus trayectorias y las capacidades de quienes hacen parte de estos procesos. A través de dibujos, conversaciones y experiencias compartidas, las y los participantes exploraron qué significa para ellos el espacio cívico y cómo este se construye y transforma en el territorio capitalino.
Las organizaciones destacaron que sus espacios de participación y acción comunitaria están presentes en distintos territorios y barrios de la ciudad, especialmente en zonas periféricas, donde se tejen redes de solidaridad y se preservan prácticas culturales y comunitarias. Las montañas, los ríos, los espacios culturales y comunitarios hacen parte de estas representaciones del territorio. Para los pueblos indígenas, además, el espacio cívico está estrechamente relacionado con la palabra, la identidad, la autonomía y el ejercicio del gobierno propio.
Reconocer estas voces es fundamental para Bogotá. La participación de los pueblos indígenas y de la población NARP no solo contribuye a visibilizar las realidades y necesidades de sus comunidades, sino que también aporta conocimientos, propuestas y formas de organización que enriquecen la toma de decisión y gobernanza.
Una de las expresiones que sintetizó el espíritu de la jornada fue la de Edwin, en representación de la organización Voces incluyentes, afirmando que: “Hay que andar en minga, cuidar de nosotros, de los otros y del territorio y construir la ciudad en torno a la palabra”, entendida como una forma de protección desde la corresponsabilidad basada en el acompañamiento, la solidaridad y el fortalecimiento que reconoce que la participación, el cuidado y la defensa de los derechos también se construyen de manera colectiva.
De esta manera, el encuentro da la apuesta a fortalecer el espacio cívico en Bogotá, el cual implica garantizar que los pueblos indígenas y la población NARP puedan participar plenamente en las decisiones que afectan sus comunidades, ejercer su liderazgo e incidir en la construcción de la ciudad… Porque una Bogotá inclusiva se construye cuando todas sus voces cuentan, participan e inciden.
Escribió para Cambio Sostenible,
Yessenia Moreno Giraldo
Trabajadora Social
Este material fue producido con el apoyo del Fondo de Acción Sostenible, implementado por Hivos y financiado por NORAD.
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