Tejiendo Gobernanza Ambiental: Una Mirada Profunda a Nuestra Visita al Resguardo Villa Lucía en Mesetas, Meta

Tejiendo Gobernanza Ambiental: Una Mirada Profunda a Nuestra Visita al Resguardo Villa Lucía en Mesetas, Meta

Parte del equipo de Cambio Sostenible realizó una visita de campo los días 6 y 7 de noviembre de 2025 al Resguardo Indígena Villa Lucía en el municipio de Mesetas, Meta. Este encuentro, que combinó el diálogo directo con comunidades dependientes de los bosques y la participación en ceremonias culturales ancestrales, nos permitió tejer lazos significativos para fortalecer la gobernanza ambiental en este territorio de especial importancia ecológica y cultural.

Durante el primer día, en el casco urbano de Mesetas, sostuvimos un encuentro con líderes indígenas y representantes de organizaciones locales como la Fundación Cuenta Conmigo y Empodérate y la Corporación Juvenil Camatxagua. Este espacio de diálogo permitió socializar materiales educativos del proyecto e identificar las principales necesidades y propuestas de las comunidades, estableciendo un marco de confianza y colaboración mutua. Al día siguiente, nos trasladamos al Resguardo Villa Lucía, donde fuimos recibidos con la ceremonia del Cxapucx, el ritual mayor de ofrendas del pueblo Nasa, un honor que nos permitió comprender la profunda conexión espiritual de esta comunidad con su territorio.

Posteriormente, desarrollamos una dinámica participativa sobre el Acuerdo de Escazú y su relevancia para enfrentar las vulnerabilidades locales, donde la Gobernadora del resguardo, Luz Derly, destacó la disposición de su comunidad para trabajar en iniciativas de conservación, turismo sostenible y defensa del territorio. Sin embargo, también surgieron con fuerza los desafíos que enfrentan: desde la persistente inseguridad por la presencia de grupos armados ilegales hasta la crítica situación de la vía de acceso, que la administración municipal ha desatendido argumentando que «ni siquiera es una vía», limitando su acceso a servicios básicos y aumentando su vulnerabilidad ante emergencias. A esto se suman las dificultades de conectividad a internet, que restringe su participación en espacios cívicos digitales, y los obstáculos para comercializar sus productos verdes por falta de infraestructura y mecanismos de mercado.

La visita también reveló cómo los proyectos de Pago por Servicios Ambientales (PSA) han generado tensiones en la concepción misma de la conservación, desvirtuando en algunos casos su propósito al incentivar una visión transaccional en lugar de fortalecer prácticas sostenibles ancestrales. Igualmente preocupante es la situación de los defensores ambientales y de paz en la región, donde comunidades enteras de personas reincorporadas han tenido que desplazarse nuevamente ante las amenazas de grupos disidentes, creando un ambiente hostil para quienes trabajan por la protección del territorio y la construcción de paz.

Pese a estos desafíos, identificamos importantes oportunidades de colaboración, como el fortalecimiento de la guardia indígena para la protección del patrimonio natural, el desarrollo de iniciativas de ecoturismo comunitario y la activación de mecanismos de acceso a la justicia ambiental cuando las autoridades incumplan sus obligaciones. Como resultado concreto de esta visita, se instaló un espacio de articulación permanente con los actores locales y se programó una sesión de formación avanzada sobre el Acuerdo de Escazú para enero de 2026, demostrando el compromiso mutuo por avanzar hacia una gestión territorial más justa, participativa y sostenible.

¡Rumbo a la equidad social!