
La COP4 concluyó y las comunidades quieren más espacios de participación, ¿Qué hacer por un Escazú más comunitario?
Durante la agenda intensa y de mucho por discutir, las organizaciones sociales, colectivas y defensoras de derechos humanos que asistieron en el público observaron con detenimiento el transcurso de distintos puntos organizados con antelación por los miembros de la junta directiva de la COP4 y la Secretaría de Escazú. El radar de la negociación de la conferencia tuvo que ver con la aprobación de diferentes informes en conexidad con la COP3, planes y documentos entre ellos:
- Plan de acción sobre defensoras y defensores de los derechos humanos en asuntos ambientales en América Latina y el Caribe
- El informe de la Transversalización de la perspectiva de género en la implementación del Acuerdo de Escazú.
- Registros de Emisiones y Transferencias de Contaminantes
Las comunidades participantes en lo presencial también pudieron asistir y protagonizar eventos paralelos que reflexionaron sobre temáticas desde la visión social y ambiental. Así mismo, encontraron oportunidades de mejora en los espacios, como que había disponibilidad para que más representantes de comunidades locales se sumaran a la asistencia de la conferencia, pero la falta de recursos financieros principalmente limitaron su participación.
La sed por aportar a la discusión regional:
La sociedad civil esperaba aportar de manera directa a puntos de reunión, pero el espacio contiene unas reglas específicas para la participación del público en general, lo que conlleva a cuestionar en clave constructiva:
- ¿La sociedad civil necesita de otros espacios regionales de discusión directa con gobiernos para la co-creación de estrategias, políticas y soluciones?
- Ante la alarmante necesidad de seguir visibilizando las violencias que transitan defensores de derechos humanos en asuntos ambientales, ¿Se requerirán de espacios de relatoría y documentación de violencias que conduzcan a la activación de recursos de protección internacional?
- Desde el diálogo a la acción, la sociedad quiere tomar posiciones y pronunciamientos históricos para frenar las restricciones y violencias en los derechos de acceso, ¿Será posible implementar espacios complementarios que conlleven a la congregación y coalición de las voces regionales?
El inicio del proceso cuesta (El Acuerdo) , y requiere de mayor financiación
Durante la presentación, el presidente de la Conferencia, Marcelo Cousillas agradeció espacialmente la contribución de los Estados Parte, de la organización de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL y el financiamiento posible de diferentes cooperantes como el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), el Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente (PNUMA), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), entre otros actores aportantes a las actividades y planes específicos de diferentes países, así como de proyectos que sostienen e implementan en organizaciones de la sociedad civil.
Sin embargo, el clima de incertidumbre y ausencia de agendas de cooperación internacional amplias y diversas que participan de forma visible como sucede en Conferencias de las Partes globales, hacen que organizaciones sociales expresen preocupación en que se requiera un caudal más grande para la región en financiamiento para la implementación y complementación del Acuerdo de Escazú, en la protección y autocuidado de defensores ambientales, así como un proceso de apoyo directo de las agendas de cooperación a organizaciones y comunidades de base en la gestión autónoma de decisión. El representante electo del público Mijael Kaufman advirtió «necesitamos financiamiento para quienes defendemos a los defensores, acompañamiento directo, y seguridad en casos de riesgo por exposición de denuncias».
Sillas sin ocupar, países pendientes por participar dejan a sociedad civil sin agenda.
Representantes de la sociedad civil de paises que no han firmado el Acuerdo de Escazú como Venezuela, El Salvador, Honduras, y de países que no han ratificado como Perú, Costa Rica, Brasil, Paraguay y Guatemala a fecha de la COP4 se sienten excluidos de las conversaciones regionales al no encontrar delegaciones del gobierno a las cuales exigir cumplimiento e implementación.
Para Ruth Amarilla, defensora en el Paraguay es un «asunto que no nos permite visibilizarnos ante la discusión regional y quedar expuestas ante la falta de apoyo estatal en nuestra gestión y abogacía comunitaria»
Conclusiones:
- La COP4 fue un escenario de éxito para la agenda concertada entre los Estados parte y su proceso que aún es inicial (vamos en la cuarta conferencia hasta el momento en la región), con resultados relacionados con el avance y aprobación de decisiones directamente relacionadas con el mandato del Acuerdo de Escazú.
- No obstante, la sociedad civil debe seguir incidiendo por desarrollar nuevos diálogos que puedan conseguir los objetivos colectivos relacionados con el futuro de la región: la sostenibilidad colectiva de las organizaciones de defensores ambientales, la memoria por la vida de defensores asesinados, el agenciamiento con actores gubernamentales e internacionales por la seguridad e implementación efectiva del Acuerdo de Escazú y velar por la no repetición de las violencias.
- Finalmente, exaltamos que en Colombia haya participado por primera vez en la COP y hayan asumido la Vicepresidencia del nuevo periodo de la Conferencia de las Partes, esperamos que el liderazgo se situé en dar ejemplo en la garantía del Acuerdo en el país y facilitar aprendizajes a los países hermanos.
Escribió para Cambio Sostenible,
Kenny Espinoza
Co-director
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